SEGUIMOS PAGANDO LOS PLATOS ROTOS DE PLUNA

Cuando cerró la empresa de aviación PLUNA, en julio de 2012, comenzó uno de los peores calvarios y bochorno político para el Frente Amplio.

Hoy, octubre de 2019, seguimos pagando el costo de aquella operación fallida que dejó en tierra a la aerolínea de bandera uruguaya luego de 76 años de vida y que generó todo tipo de especulaciones en la opinión pública, que nunca fueron aclaradas.

El pasado 9 de octubre, el Presidente de la República, firmó la resolución que autoriza el pago del subsidio para el año 2019 de la empresa PLUNA. En números redondos, siete años después, el Estado tuvo que poner otros U$S 2,5 millones más. En este link, pueden ver la resolución que ordena al Ministerio de Economía y Finanzas a disponer de la partida correspondiente (https://pbs.twimg.com/media/EG3gPmhWkAUS2Uk?format=jpg&name=medium).

¿De dónde salen?.

De algo bien confuso que habrá que investigar qué es.

El Inciso 21, Unidad Ejecutora 021, Financiación 1.1, Programa 367, Proyecto 000, Objeto del Gasto 511, Auxiliar 002. ( si alguien logra averiguar a qué corresponde que lo haga saber)

Otra muestra más de la pésima gestión que derivó de todo aquel episodio. Recuerdan la famosa foto del diario El Observador, que dio lugar al escándalo, porque estaban reunidos el Ministro de Economía de entonces, Fernando Lorenzo, con los famosos empresarios. Por un lado el ex empleado de Buquebus que resultó ser el “caballero de la derecha”, Hernán Calvo, cuando se hizo el falso remate de los aviones, y el siempre bien colocado Juan Carlos López Mena, que fue el gestor de toda la operación y que terminó demandando al Estado por daños y perjuicios.

Todo ese enredo había comenzado antes, con el procesamiento con prisión de Matías Campiani, el Pte de la nueva PLUNA y sus dos socios –Sebastián Hirsch y Arturo Álvarez Demalde– por un delito continuado de estafa al Estado.

A Campiani, lo habían traído con bombos y platillos como el salvador de PLUNA, el Ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi y el Ministro de Economía, Danilo Astori.

A ellos nunca les cupo ninguna responsabilidad en todo este escándalo. 

Siguió luego el episodio del aval para la empresa Cosmo. Por ese motivo, terminaron procesados el ex Ministro de Economía, Fernando Lorenzo y el presidente del BROU, Fernando Calloia.

Tras el cierre, se generó otra empresa que también tuvo grandes pérdidas para los fondos públicos. ALAS U, que recibió U$S 15 millones del Fondes y también terminó cerrando.

Todo este lío, resumido en unas pocas líneas, llega hasta hoy, cuando nuevamente el Estado sigue pagando los platos rotos de algo muy mal manejado, dónde se ido decenas de millones de dólares, y que ha generado serias dudas en cuánto hasta dónde llegó la corrupción de los jerarcas que actuaron.

No se pudo investigar demasiado y algunos terminaron pagando la fiesta.

Por lealtad o por alguna otra razón desconocida, otros siguen en su cargos sin que se les mueva un pelo.

Perdió y sigue perdiendo, toda la sociedad uruguaya.

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